La pintura viva es el lenguaje que alberga en la mancha en movimiento, la que he descubierto grabando, proyectando, pintando en directo y creando vídeo-montajes de manchas y trazos. Existe un discurso muy vivo de la pintura que es capaz de narrar y transmitir muchas cosas en un lenguaje universal entre la abstracción y la figuración. Esta práctica es ideal para generar discursos pictóricos en escenarios y montajes de vídeo, y en cada propuesta busco nexos con la música, con el baile, con el cante y la poesía.